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jueves, 13 de diciembre de 2007
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vico c en guayaquil

A las 20:00, el público gritaba: “Queremos a Vico, queremos a Vico”. Los gritos que retumbaban en el Jardín Centro de Eventos provenían de unas mil personas que asistían al show del reggaetonero Vico C.

Ya habían pasado por el escenario agrupaciones juveniles cristianas de danza callejera y canción urbana, a más de Calino Raper, Los Activados, Pregoneros y la dominicana Isabel Valdés había cantado: “Cuando alguien te falla/ Dios está ahí/ Cuando ya no hay palabras/ y crees que tu historia se terminó/ Dios está ahí”.

El público era juvenil, cristianos o fanáticos de Vico C, ícono de la cultura urbana latina. Sus canciones reflejan su filosofía de vida, cuentan su antigua adicción a las drogas hasta su actual entrega a Cristo.

A las 20:30 cuando Vico C saltó a escena, el público explotó en gritos, aplausos y alabanzas. El puertorriqueño no hace uso de mezclas de consola, sino que lo respalda un conjunto de siete músicos y dos coristas.

Empieza su actuación totalmente vestido de negro, a excepción de una chaqueta plateada, de la que se despoja por el calor. Su dominio del escenario agiganta su escasa estatura. Agita al público, salta y antes de cada interpretación cuenta por qué escribió cada canción.

El público salta al sonar Al que le brinque o se pone romántico con Lo grande que es perdonar –Vico C se arrodilla y mira al cielo– o con 5 de Septiembre que escribió cuando estuvo en la cárcel. La energética descarga sigue con Tony Presidiario y un puñado más de temas.

En la pista algunos empiezan a girar como trompos. La mayoría salta, no todos, la niña Juliana Alcívar llegó en silla de ruedas. “Hemos venido a disfrutar de estas alabanzas porque los cristianos somos sanamente alegres”, expresa María Briones, madre de la pequeña.

Vico C expresa que sus canciones son historias reales y que él solo reflexiona, promociona una vida sana: “Soy un filósofo sin doctorado/ Porque en la calle yo me he graduado”.

Cerca de las 21:00 se despide, desaparece. Otra vez, como al inicio, se escuchan los gritos de “Queremos a Vico” y retorna con el último de sus éxitos La vecinita tiene antojo. La noche del domingo, Vico C hizo lo suyo, cantar su filosofía de vida.

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Tags: vico c, ecuador

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